sábado, 7 de mayo de 2011

El día que murió Kurt Cobain

Recuerdo aquella maldita noche como si fuera esta misma. Yo tenía veintisiete años al igual que Kurt , generation x . Padecía insomnio por aquel entonces, aquella madrugada no podía dormir y en el fondo de mi desesperación escuche la noticia sobre las  cinco de la madrugada.  Cobain se había disparado en la cabeza. La mayor estrella del firmamento musical se había suicidado en un arranque de desesperación . El impacto fue tan terrible que quedo grabado en mi cerebro para el resto de mi existencia y nunca una muerte de un “desconocido” me afectó tanto, a saber. No podía creer aquello, aquel joven genio dejaba por voluntad propia este mundo que apenas entendía , donde el arte se había convertido , el suyo, en una máquina de hacer dinero, en un país dominado por las normas más convencionales , las armas y la pena de muerte.Nunca el éxito profesional ni el dinero pudieron compensar aquella alma torturada, aquel cuerpecillo flaco y enfermizo. Cobain padecía de terribles úlceras de estómago que amargaban su existencia y según él la heroína era la única medicina que le hacía olvidar aquellos terribles dolores. Justificación o no ,él optó por no seguir sufriendo , por decir adíos y así tratar de buscar aquel Nirvana que jamás encontró en este extraño e hipócrita mundo.

Hoy he recordado aquel día , si . Uno de esos días que marcaron mi vida para siempre y no he podido evitar escribir una canción al respecto que he titulado ” El día que murío Kurt Cobain” y que forma ya parte de un disco que habla de las entrañas de los seres humanos , de la desesperación, las pasiones más extremas y los  misteriosas del alma humana , a saber , arte y vida, vida y arte; cordura y locura en el paraiso de las promesas perdidas, de una cultura occidental que está rozando el fondo del abismo moral , del bodrio televisivo informativo y de la destrucción del planeta .
A veces pienso , lo bien estaría yo con el maldito Kurt en algún lugar cerca del Nirvana o planeta sideral donde no exista ya el mundo.
Hoy brindo por tí , por tus cojones,  por decir toda la verdad y nada más que la verdad ..
Te echo de menos.